¿Hambre Emocional? Descubra qué es y cómo afrontarla

Por Lic. Tania Valle
Nutricionista – Centro de Cirugía Bariátrica del Hospital de Diagnóstico.

¿Qué es el hambre emocional?

¿Alguna vez le ha pasado que se siente triste o enojado y busca algo de comer para sentirse mejor?, pues le comentamos que estas son prácticas comunes de alimentación emocional. No es hambre real lo que siente, inconscientemente recurrimos a la comida para manejar el estrés o las emociones. El problema de este comportamiento es que nos sentimos bien por un breve período de tiempo y luego sumamos la culpa al sentimiento que teníamos antes de recurrir a la comida.

Debemos prestar atención y estar conscientes de nuestro estado emocional y nuestros hábitos de alimentación.

 

¿Qué es el hambre real?

El hambre es una sensación física incómoda o dolorosa, causada por un consumo insuficiente de energía alimentaria. Se vuelve crónica cuando la persona no consume una cantidad suficiente de calorías (energía alimentaria) de forma regular para llevar una vida normal, activa y saludable. 

 

¿Cómo podemos distinguir hambre emocional del hambre física?

HAMBRE FÍSICA

HAMBRE EMOCIONAL

Se va incrementando con el tiempo

Llega de repente y de forma abrupta

Siente el hambre en el estómago

Es más un deseo de querer un alimento en particular.

Desea una variedad de alimentos, pues todo le parece bien cuando tiene hambre.

Desea ciertos tipos de comidas, por lo regular altos en calorías, azúcar, frituras y comidas ultra procesadas.

Tiene la sensación de satisfacción cuando come suficiente y le es más fácil detenerse

Puede comer en exceso o tener atracones de comida y no sentirse satisfecho

No tiene sentimientos negativos cuando come

Se siente avergonzado o con culpa después de comer.

 

 

¿Por qué se produce el hambre emocional?

Para poder reducir o eliminar el hambre emocional, debemos identificar las causas, lo más común son las emociones, ya sean positivas o negativas, aburrimiento o sentimiento de vacío, malos hábitos de alimentación desarrollados desde la infancia, recurrir a la comida como un premio o como un castigo, reuniones sociales o familiares, estrés, etc.

El hambre emocional no se quita comiendo, debemos identificar las causas y tratar de lidiar con las emociones que desencadenan estos episodios.

Si no logra manejar sus emociones, no podrá controlar sus hábitos alimenticios por mucho tiempo. Puede asesorarse con un psicólogo para controlar sus emociones de manera saludable.

El manejo multidisciplinario, también es muy importante para poder lograr sus objetivos y mejorar su estado de salud física y mental.

 

Fuente: http://www.fao.org/hunger/es/

 

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